2do. Artículo: ¿Y si decido no tener hijos?
12/05/2025

Elegir no tener hijos puede ser un acto profundamente intencional, una forma de escucharnos con honestidad y construir una vida que responda a nuestras convicciones, deseos y límites.
No es una renuncia, sino una decisión que invita a replantear lo que significa la plenitud, la responsabilidad y el propio proyecto de vida. Aquí exploramos esta elección desde el respeto, la libertad y la autenticidad personal.
Tabla de contenido
Una elección consciente
Mi decisión de no tener hijos fue, sin querer, tomada desde pequeña. No sabía conscientemente que no quería tener hijos, pero sí sabía que quería muchas otras cosas. Me gustaban diversas cosas, pero los hijos no. Esta decisión fue completamente mía. Nadie me obligó. Surgió hace aproximadamente desde niña, cuando aproximadamente tenía 10 años, esta idea surgió de repente y con los años lo confirmé.
- 1ro. Debido a mi salud, no sé si será posible. Hoy, soy feliz con lo que soy y tengo.⭐️
- 2do. Me gusta mi el silencio por mi salud mental. Sonidos de naturaleza y el silencio.
- 3ro. Si decidimos tener un hijo con mi esposo será un bebe que sea adoptado. Hay muchos niños esperando un hogar, ese hogar podríamos dárselo nosotros, seria una adopción consciente.
✦︎ Una decisión que lo cambia todo
Actualmente, muchas personas alrededor del mundo han decidido no tener hijos por diversos motivos: falta de recursos económicos, problemas de salud, desarrollo profesional, preferencia por el crecimiento personal o conciencia sobre el impacto ambiental.
Antes de decidir, es importante darte el tiempo para descubrir qué te gusta, si te ves en un futuro con hijos o no. También influye si tienes pareja, si tu pareja quiere hijos pero tú no, o al revés. Es un tema amplio y complejo.
¿Por qué decidí hablar de esto?
✦︎ Lo que hay detrás de nuestra decisión
Muchas veces me han hecho comentarios sobre por qué mi esposo y yo no hemos tenido hijos. Llevamos años juntos, primero como novios y luego como pareja viviendo bajo el mismo techo. Muchos de nuestros amigos ya son padres, y nosotros no. Y siempre pasa lo mismo: lo primero que nos preguntan es si “alguno de los dos no puede”. Lo segundo que asumen es que “seguro él no quiere”, como si fuera una imposición suya y yo no tuviera voz. Todo eso me hace sentir presionada, expuesta e incomprendida. Siempre he sido una persona sensible, y ese tipo de comentarios me llegan más de lo que la gente imagina.
✦︎ Romper con lo que se esperaba de nosotras
Es cierto: tener hijos sigue siendo un tema complejo y, para muchos, incluso un tabú. Durante décadas se pensó que la mujer había nacido para tener hijos, atender al esposo y dedicarse al hogar. No podía estudiar, trabajar ni construirse un futuro propio. Y aunque hoy hay más libertad, en muchos lugares todavía te juzgan si no tienes hijos entre los 18 y los 25 años. Te hacen sentir “menos mujer”, “incompleta”, o incluso llegan a insinuar que “algo está mal contigo”.
Hoy, afortunadamente, las mujeres pueden estudiar, trabajar, formar una familia o decidir si tener o no tener hijos. Pueden adoptar, las mujeres ahora pueden criar solas a sus hijos, o vivir en pareja sin hijos. Todas son decisiones válidas y respetables. Todas tienen valor.
✦︎ Nuestra decisión: desde el amor y la comprensión
Quiero ser clara: mi esposo y yo no tenemos hijos porque así lo decidimos, juntos. Nadie me obligó a nada. Todo empezó hace unos 16 años aproximadamente por temas de salud, inicialmente por mi columna y, con el tiempo, por mis rodillas. Al principio era solo una sensación, algo que no terminaba de entender, pero con los años se fue reafirmando más y más. Me escuché, reflexioné, y lo hablé con él.
¿Y qué dijo mi esposo?
Lo mejor que podía haber escuchado:
—“Si tú quieres tener hijos, los tendremos. Si no quieres, no los tendremos. Y si prefieres adoptar, lo haremos juntos.”
Me dijo que me apoyaría siempre, que somos un equipo. Y también me confesó que, al igual que yo, por ahora él tampoco desea tener hijos. Me gustó la idea de disfrutar nuestro espacio, nuestra vida en pareja, nuestro ritmo. Me siento amada, respetada y acompañada. Es un hombre maravilloso, y caminar juntos esta decisión me llena el corazón.❤️
Aquí tienes una versión más emotiva, motivadora y cálida, integrada de forma natural con lo que ya teníamos. Cuidé la ortografía, el tono conversacional, la cercanía emocional y reforcé la idea del valor, la dignidad, la igualdad y el respeto hacia las mujeres.
✦︎ Elegir desde el corazón
La decisión de no tener hijos no nos quita valor, ni nos hace menos mujeres, ni nos convierte en personas egoístas. A veces, la sociedad insiste en ponernos etiquetas que no nos corresponden, como si el único camino válido fuera el que otros esperan. Pero la verdad es que “cada mujer tiene su historia, su cuerpo, sus emociones y sus propios sueños. Y eso también merece respeto”.
Ser mujer no es sinónimo de maternidad: es sinónimo de fortaleza, sensibilidad, inteligencia, libertad y dignidad. Somos mucho más que un rol asignado por tradición; somos seres capaces de construir una vida auténtica, con decisiones propias, responsables y llenas de sentido. Y eso también es amor: amor propio, amor a la vida que queremos y a la que podemos sostener con honestidad.
✦︎ Elegir otro camino también es válido
No tener hijos no nos hace malas personas, ni me hace ni “mala mujer ni menos mujer”. Y estoy convencida de que ninguna mujer debería ser señalada, presionada o estigmatizada por seguir un camino distinto. Así como hay personas que deciden ser maestras, sacerdotes, artistas, deportistas etc. También hay quienes deciden no ser madres. Cada elección tiene un valor, una intención y un significado profundo.
Elegir diferente no te convierte en alguien sin corazón. Al contrario: significa que estás siendo honesta contigo misma, escuchando tu cuerpo, atendiendo tu salud, respetando tus emociones, siendo responsable en la toma de tus decisiones.
No por romper expectativas familiares eres un mal ser humano. No por decir “este no es mi camino” eres menos valiosa.
Al final, cada quien merece respeto. Y la familia —la que te ama de verdad— debería caminar contigo, no delante empujándote ni detrás juzgándote. Debería acompañarte, sostenerte y celebrar que estás construyendo una vida que es tuya. Una vida donde tú decides, tú sientes y tú eliges cómo amar, cómo crecer y cómo ser feliz.
Algunas cosas que no cambiaria por tener hijos
- Amo el silencio, la tranquilidad y mi paz mental.
- Me cuesta dormir; sufro un trastorno del sueño. Dormir unas horas para mí es un tesoro.
- Amo tener una perrita de apoyo emocional y estar con ella (se llama Perla Teresa, Teresa por mi mamá).
- Me encanta salir a caminar, hacer deporte, distraerme en algún parque, visitar museos y convivir con mi esposo y mi sobrino.
- Disfruto de una ducha relajante.
- Disfruto escuchar música zen japonesa (me tranquiliza).
- Me encanta la música clasica.
- Me gusta ir al cine sin interrupciones.
🖤 Vivo con ansiedad generalizada y trastorno del sueño/insomnio. Estoy en psicoterapia y medicada. Gracias a mi terapeuta y a mi psiquiatra del sueño, el Dr. Maya, Médico especialista en Trastornos del Sueño del Hospital General Ajusco Medio “Dra. Obdulia Rodríguez Rodríguez“, a quien le estoy profundamente agradecida, es una gran persona, excelente médicos y gracias a el me encuentro mucho mejor.
Como verás, tengo más motivos que me dicen: “⚠️ “ALERTA, NO TENGAS HIJOS”, y ni me duele, ni me estresa pensarlo. Sinceramente no me veo siendo madre, despertándome cada madrugada por el llanto de un bebé. Simplemente, no es para mí, y además, esto no es una decisión que lo haya tomado a la ligera, estuvo reforzado por mi salud. No quiero que “mi hijo” sienta que no lo quiero por no poder cargarlo
📌Pero este tema lo desarrollaré en otro artículo en, “Acerca de mi”
Pero se diera la oportunidad de tener un hijo, seria adoptado, me gustaría darle una oportunidad a un bebe/niño de tener una familia, con todo el amor del mundo lo aceptaría, pero por el momento ya tengo un sobrino que para mi esposo y yo, lo adoptamos como nuestro hijo, se llama Rolandito y con eso es suficiente.
✦︎ Mis pequeños placeres
Desde niña he tenido una conexión especial con los animales y con la naturaleza. Me llena apoyar y ayudar causas que protegen el medio ambiente, cuidar de los seres vivos y acompañar a quienes luchan contra la contaminación y la injusticia. Me gustan las cosas simples: las flores, estar rodeada de naturaleza, me gusta la lluvia y los días frescos y tranquilos, los detalles que pasan desapercibidos pero que hacen que la vida se sienta más ligera. Disfruto escribir, crear pequeñas piezas de pintura y escultura con mis manos, practicar yoga, tomar un buen té o una copa de vino tinto o rosado, y sobre todo, me encanta y amo estar cada segundo con mi pequeña hija Perlita, una perrita cruza de Pomerania con Shi Tzu, es increíblemente adorable, muy juguetona y amorosa. Esas son pequeñas cosas que me recuerda quién soy, que me ayuda a salir adelante, sobre todo mi bebé Perlita, y eso realmente me hace feliz.
✦︎ Mi manera de agradecerle a la vida
Estoy en un proceso de volverme vegana, y aunque empecé por salud, ahora lo hago también por conciencia, por respeto a los animales y por cariño hacia mí misma. No pretendo cambiar el mundo entera, y sé que mis acciones quizá parezcan pequeñas, pero igual tienen valor. Lo que hago, lo hago porque me nace, porque me da paz, porque quiero dejar una huella, aunque sea mínima, de algo bueno. Para mi significa mucho, es una forma de dar gracias por estar aquí y ahora, todos los días con dolores, con medicamentos, pero mantengo una actitud positiva como lo tenía mi madre, no importa si el mundo lo merece o no; lo importante es que a mí me llena el corazón al ayudar a los demás, y me gustaría irme un día sabiendo que viví con intención y un propósito, con amor y con respeto por todo lo que me rodea.
Tener hijos no debe ser una decisión impulsiva
✦︎ ¿Y Tener hijos no debe ser una decisión impulsiva
Mira, decidir tener un hijo no debería basarse en que “ya te toca ser madre”, en la presión de la familia o en la idea de que recibirás apoyos por hacerlo. Ser mamá es mucho más que cumplir expectativas ajenas. Es una decisión que se piensa con calma, que se habla en pareja —o contigo misma—, y que nace de lo que realmente quieres para tu vida. No es algo que se toma a la ligera ni por quedar bien con los demás. Y está bien darte el tiempo que necesites; nadie más vive tu vida por ti.
✦︎ Elegir con conciencia también es un acto de amor
También es cierto que algunas mujeres enfrentan embarazos inesperados o situaciones difíciles que nadie elegiría. Pero si tú tienes la posibilidad de decidir, hazlo con la cabeza fria y con el corazón. Hay razones válidas para querer tener hijos y razones igual de válidas para no tenerlos. Y si decides no ser mamá, no tiene nada de malo; al contrario, habla de responsabilidad, de claridad y de amor propio. Lo importante es que lo que decidas venga de ti, no de la presión, el miedo o un momento impulsivo. Date permiso de escucharte, de sentir, de pensar en tu propio bienestar; eso también es valentía.
Tu vida también merece espacio
Y algo que a veces se olvida: es que una mujer no vino al mundo únicamente para tener hijos. La maternidad puede ser hermosa, sí, pero no es una obligación ni un requisito para vivir una vida plena. Tú también te mereces elegir tu camino, descubrir qué te hace feliz, construir tus propias metas y disfrutar de lo que vas logrando poco a poco.
Amar no solo es cuidar a un hijo; también es cuidarte a ti, escuchar tu cuerpo, darte tu lugar como mujer, respetar tus tiempos y tus deseos. Tu vida tiene valor por lo que eres, y no por si decides ser madre o no.
☺️ Y lo más importante: que las decisiones que tomes te hagan sentir en paz, acompañada por tu propia voz, por ese amor propio, esa que merece ser escuchada amablemente y con respeto.
Con mucho cariño para ti 🩷
