Sanar también es contar con lo necesario: la parte silenciosa de la recuperación
19/02/2026

La salud es un proceso integral: incluye el cuerpo, la mente y la forma en que aprendemos a sobrellevar el dolor.
Sanar implica pasar por tratamientos, rehabilitación y el seguimiento de distintas enfermedades o dolencias.
Recuperarse no es solo cerrar una herida, no solo es constancia, realmente es todo un desafío.
Tabla de contenido
“Cuando la recuperación también depende del camino para llegar”
Reflexión desde la experiencia de una paciente…
Después de una artroscopia, una de las cosas que más aprendí es que la recuperación no ocurre solo en el quirófano. Ojalá así fuera. La recuperación también empieza y tiene un seguimiento en los pasillos, en las escaleras, en la forma en que un hospital está pensado para quienes caminan lento, con dolor, con muletas, en silla de ruedas o recién salidos de una cirugía.
Comparto esta reflexión desde mi experiencia como paciente del Hospital General Ajusco Medio “Dra. Obdulia Rodríguez Rodríguez”, no como una orden ni una queja, sino como una sugerencia urgente que nace de lo que veo y de lo que me ha tocado vivir.
He observado a personas de la tercera edad, jóvenes con distintas discapacidades y pacientes recién operados subir y bajar escaleras simplemente porque no hay un elevador funcional específico para este tipo de personas, ni una rampa que conecte de forma accesible la planta baja con el segundo piso o con el sótano, donde se encuentra el área de rehabilitación.
Y aquí surge una pregunta que no pretende señalar, sino reflexionar:
* ¿Cómo se espera que una persona recién operada llegue a tiempo a su rehabilitación si tiene que enfrentarse a escaleras?
* ¿Cómo sube una persona en silla de ruedas, recién operado o una persona discapacitada?
* ¿Cómo baja alguien con muletas, con dolor, con miedo a caer?
Y podrías decir, le llamo a un policía, un camillero, y esas respuestas están bien, pero ¿Como haces que un paciente que se sienta seguro e independiente, sin la necesidad de alguien que te ayude…?
La rehabilitación no es un lujo ni un área decorativa. Es una parte esencial del tratamiento. Sin ella, una persona con una cirugía se queda incompleta.
Me ha tocado ver como las personas de la tercera edad suben las escaleras, y para ellos es una eternidad subir 2 pisos y volver a bajarlos, personas que van solas por algún motivo, cada paciente es importante, y los pasillos y escaleras tienen muchas historias que contar.
“Sanar también requiere acompañamiento y herramientas”
Uno de los pilares más importantes de mi recuperación ha sido el área de fisioterapia, y quiero hacer un reconocimiento muy especial a su labor, en particular a la Lic. Karen, quien me ha atendido durante muchas sesiones, tanto de rodilla como de columna, y que en lo personal hasta el día de hoy, es una de las mejores fisioterapeuta que he conocido dentro del sistema de salud pública.
Su trabajo va mucho más allá de aplicar ejercicios. Su forma de atender refleja compromiso genuino, empatía profunda y respeto absoluto por el proceso individual de cada paciente.
Ella, y el área en general:
- Acompaña al paciente durante toda la terapia.
- Supervisa cuidadosamente cada movimiento.
- Realiza los ejercicios junto al paciente cuando es necesario, como una forma de enseñanza que brinda seguridad.
- Explica con claridad cómo continuar los ejercicios en casa.
- E ilustra los ejercicios, algo no común pero que es sumamente valioso para el paciente.
No sé si este tipo de atención la brinda solo la Lic. Karen o todo el equipo, pero sin duda es una herramienta práctica que facilita enormemente la continuidad de la terapia fuera del hospital. Esa dedicación no se olvida.
He notado que las fisioterapeutas de este hospital escuchan de verdad. No solo atienden cuerpos, atienden personas. Se toman el tiempo de comprender cómo te sientes frente a tu lesión y, a partir de ahí, adaptan la terapia.
En momentos en los que llegué con dolor alto, sentí una atención integral, personalizada y asistida. En algunas sesiones recibí calor terapéutico, ejercicios específicos y, en un par de ocasiones, también me dieron masaje terapéutico en mi espalda, una zona especifica donde siempre tengo dolor.
Para alguien que vive con escoliosis y con diversos síntomas desde la parte sacra – lumbar, y cervical; esos minutos para el paciente como yo, no son solo es un “masaje tipo spa”, es un masaje especial terapéutico o masoterapia que otorga alivio físico, da alivio a nivel mental y descanso emocional.
Llegué varias veces con dolor nivel 7 y tensión nivel 9. Después de conversar sobre mis síntomas con mi fisio, me colocó una compresa caliente, me dio unos 10 minutos masaje terapéutico y posterior a eso, me enseño algunos ejercicios guiados, es decir, también ella los hacia conmigo, el dolor bajó a nivel 3. Esa pequeña diferencia cambia por completo el día de un paciente.
¿Por qué hablar de rehabilitación asistida?
Durante este proceso entendí algo importante: no todas las rehabilitaciones son iguales.
En la rehabilitación convencional, el paciente realiza los ejercicios por sí mismo, con supervisión. Funciona cuando hay fuerza y estabilidad suficiente para el paciente.
Mientras que en una rehabilitación asistida, el terapeuta acompaña activamente el movimiento, reduce la carga, el impacto de ese miedo que esta siempre presente y te dice al oido, no puedo hacerlo sola. Este tipo de rehabilitación asistida ayuda al cuerpo a recordar cómo moverse antes de exigirse fuerza por uno solo o sola.
No es que una sea mejor que la otra.
Son etapas distintas del mismo proceso, y cada paciente necesita algo diferente.
Por eso la fisioterapia no puede faltar. Porque acompaña, enseña y sostiene.
Una sugerencia desde la experiencia
Por todo esto, considero que sería de gran beneficio:
- Contar con rampas funcionales que conecten la planta baja con el segundo piso y con el sótano.
- Asegurar un elevador especifico, accesible y operativo.
- Fortalecer el área de rehabilitación con más equipos.
- Considerar espacios adecuados para terapias que requieren privacidad y cuidado, como masajes terapéuticos.
No lo escribo porque alguien me lo haya pedido. Lo escribo porque lo viví. Porque lo vi. Porque sé que, como yo, muchas personas quizá han tenido que ser referidas a otros hospitales simplemente por falta de accesibilidad o equipo.
La rehabilitación no sirve de mucho si el camino para llegar a ella es un obstáculo más.
Desde mis ojos como paciente, este hospital tiene algo muy valioso: personas profundamente comprometidas con su trabajo. Ojalá la infraestructura y los recursos puedan acompañar ese mismo compromiso.
Porque cuando unes todos los puntos, te das cuenta que la salud y sanar no son lo mismo, el compromiso por estar y sentirse bien, es propio; pero la recuperación, para ello si se necesita una orientación, se necesita ayuda, hablando de este caso, de un médico, de un especialista o de fisioterapeuta, pero también, puede ser un psicólogo, psiquiatra, neurólogo, etc.
Espero que este artículo no sea uno de muchos mas, si no, que tenga un impacto positivo para ayudar a los pacientes en todos los hospitales y centros médicos.
Con mucho cariño para ti, y un abrazo en la distancia 🩷
