Elegirme fue el acto más valiente
05/02/2026

Cuidarte también te enseña a ti, y enseña a tus hijos a respetarse.
Si algo te duele constantemente, no es normal. Escucharte es el primer acto de amor propio. Este camino no es rápido ni perfecto, pero es tuyo. Y eso ya lo hace valioso.
No dejes que nada ni nadie te intimide, las mujeres tambien somos fuertes y valientes. Nunca lo olvides, tu eres especial y muy importante.
Tabla de contenido
Fe, amor propio y reconstrucción después del dolor
✦︎ Una carta de mí para ti, que hoy lo vivo de forma mas valiente
Esta mujer soltó la necesidad de tener siempre la razón y empezó a escucharse de verdad. Durante mucho tiempo dudó de sí misma, se culpaba por cosas que no eran suyas y se hablaba muy duro. Cuando comenzó a tratarse con un poco más de cariño, empezó a equivocarse menos y me sintió más paz. Entendió que ser “humilde” también es aceptar que necesita sanar.
Este proceso no solo ha sido suyo. Tomar decisiones difíciles también significó enfrentar el dolor de mis hijos, y eso ha sido una de las experiencias más duras de mi vida. Sin embargo, al darme valor como mujer y como madre, algo empezó a cambiar dentro de mí. Mi fe en Dios fue creciendo poco a poco, y con ella, mi actitud. Aprendí a ser más paciente, más comprensiva y más presente conmigo misma y con mis seres queridos.
Hoy juego más con mis hijos, los escucho cuando tienen problemas sin juzgarlos ni criticarlos, y trato de acompañarlos con palabras que sanen, no que hieran. La comunicación entre nosotros ha mejorado; me esfuerzo por mantener la calma, por no gritar y por cuidar lo que digo. Entendí que la vida no está garantizada y que lo más valioso que puedo dejarles son recuerdos llenos de amor, tiempo compartido y una madre que, aun en medio del dolor, eligió sanar para ellos y con ellos. Cuando me amé de verdad, comprendí que mi mente puede atormentarme y decepcionarme. Pero cuando yo la coloco al servicio de mi corazón y mi fe, son grandes y valiosos aliados, y eso se llama “saber vivir”.
Dejé de quedarme atrapada en lo que pasó y de vivir con miedo por lo que vendrá. Decidí darme tiempo, respirar y vivir el día a día, aunque a veces se sienta frágil, lento o silencioso. Separarme no fue fácil, pero fue necesario para darme mi lugar como mujer y como madre, intentar una vez y otra vez dejarel pasado atrás, aprender a soltar, a perdonar, y enpezara vivir el presente. Voy despacio, sí, pero sigo avanzando, y eso hoy es suficiente, a eso le llamé “plenitud”.
Me di cuenta de que la mente puede ser muy dura cuando el corazón está lastimado, sobre todo después de humillaciones, o infidelidades, cuando delante de otras personas no te dan tu lugar como mujer y esposa duele mucho, soportar todo eso es muy difícil. Con el tiempo, comencé a liberarme de todo lo que no fuese saludable: personas, situaciones, todo y cualquier cosa que me empujara hacia abajo; pero cuando dejo de pelear conmigo misma y empiezo a escuchar lo que siento, de inmediato todo se acomoda un poco más. Aprender a vivir con el dolor, sin negarlo ni justificarlo, también es una forma de llamarla “amor propio”.

Escribiendo mi futuro desde la fe y el amor propio
Si estás pasando por algo parecido, no tengas miedo de cuestionarte ni de atravesar tu proceso. A veces todo se rompe para que podamos empezar de nuevo desde un lugar más sano. Incluso de los momentos más caóticos pueden salir nuevas fuerzas y nuevas oportunidades. Cuando te sientas débil, triste, y fracasada, recuerda que, esto contribuye a mi crecimiento, deja de desear que tu vida fuera diferente, y comienza a aceptar todo lo que acontece. Eso se llama “valentía, seguridad en uno mismo y también se llama, “madurez”.
“Hoy me permito sentir, sanar y seguir. A mi ritmo, y con amor propio”
“Señor, pongo en tus manos lo que hoy no puedo cargar sola”
“Confío en el proceso. Dios y la vida me sostienen mientras vuelvo a mí”
“No soy débil por sentir. Soy valiente por seguir”
“Mi proceso es válido. Mi ritmo también”
“Confío en el ritmo de la vida. Todo llega a su tiempo”
El pasado ya no existe: ahora hay que empezar a sanar, creer y volver a empezar
✦︎ Elegirme fue el acto más valiente
Antes de cerrar, quiero decirte algo importante. Ningún proceso como este debe atraviesa en soledad, ni debería vivirse así. Pedir ayuda no es un signo de debilidad, es un acto de amor propio y de responsabilidad con quienes nos rodean, especialmente con nuestros hijos. Hablar, pedir apoyo y buscar orientación puede marcar la diferencia entre cargar con el dolor en silencio o empezar a sanar, creer y volver a empezara, pero ahora acompañado o acompañada.
Si hoy te sientes abrumada, confundida o sin fuerzas, no lo enfrentes sola. Hay personas capacitadas que pueden escucharte, orientarte y acompañarte en este momento. No dudes en llamar y pedir ayuda a los siguientes números:
Pide ayuda hoy
Centro de Atención Ciudadana la Línea de la Vida
Apoyo contra la violencia: Horarios: 24 horas 7 días a la semana
consejociudadanomx.org
Línea SOS Mujeres: Marca al *765
Dedicatoria
✦︎ Con cariño, amor y respeto para ti mi querida (N).
Este artículo está dedicado a una mujer muy especial: valiente, inteligente, profesional y profundamente exigente consigo misma y con los demás. Madre de tres hermosos hijos y orgullosa de sus raíces chiapanecas. Una mujer que, a pesar de las dificultades vividas en su matrimonio y de los obstáculos que derrumbaron parte de su vida, sigue de pie, en proceso de sanar y de perdonar.
Talvez el camino no ha sido fácil, ni las decisiones sencillas, pero su fe en Dios permanece y sigue caminando con el corazón abierto, confiando en que Dios obra incluso en el silencio y en los procesos que toman tiempo.
Hoy esta gran mujer se esta permitiendo sanar, aprender y perdonar, dejando todo en manos de Dios, con la esperanza de que quizá con el tiempo, el amor, la paciencia, la fuerza de voluntad de ella y la gracia de Dios, esa fe logre abrir nuevas posibilidades, con la esperanza de que un día fue fragmentado pueda encontrar nuevamente unidad, y volver a unir lo que hoy duele.
A todos, no importa el genero o las preferencias sexuales, recuerda: que tu eres importante, tu vida y bienestar también importa, no te hace menos que nadie, y tu historia aún tiene mucho por escribirse, y aun mas si tienes una familia (hijos) por quien seguir adelante. Pedir ayuda también es un paso valiente hacia la sanación.
˗ˏˋ ★ ˎˊ˗ Gracias por estar aquí. Quédate el tiempo que necesites, y reflexiona. Este espacio también es tuyo.
Con mucho cariño para ti, un abrazo en la distancia 🩷

